Síntomas de alarma en el embarazo: señales que no debes ignorar en el tercer trimestre
El tercer trimestre del embarazo suele vivirse con mucha ilusión y expectativa, pero también es una etapa en la que tu cuerpo merece más atención que nunca. En estos últimos meses, todo se prepara para el nacimiento de tu bebé y los cambios físicos se intensifican. Algunas molestias son normales, como el cansancio o una hinchazón leve, pero hay señales que no conviene pasar por alto. A veces el cuerpo avisa de forma clara cuando algo no va bien. Saber reconocer esos síntomas y actuar a tiempo puede marcar una gran diferencia para tu salud y la de tu bebé.
Antes de continuar, me quiero presentar: soy el doctor Ricardo Canseco, ginecólogo obstetra y fundador de Sentia Ginecología, unaclínica de salud femenina en Querétaro. En Sentia acompañamos a las mujeres en todas las etapas de su vida reproductiva, desde el inicio de su ciclo menstrual hasta la maternidad. Si estás buscando orientación o acompañamiento personalizado, puedes agendar tu consulta para el embarazo y el control prenatal.
¿Por qué es importante reconocer los síntomas de alarma?
Durante el tercer trimestre, tu cuerpo experimenta cambios rápidos y profundos. El útero crece, el volumen de sangre aumenta y los órganos trabajan bajo una mayor demanda. Muchas sensaciones nuevas pueden aparecer y no todas son fáciles de interpretar, sobre todo cuando ya llevas semanas adaptándote al embarazo.
Algunos de estos cambios pueden pasar inadvertidos o confundirse con señales de alerta, como las asociadas a la preeclampsia, el parto prematuro o las infecciones. Por ejemplo, un dolor de cabeza intenso o una hinchazón repentina puede parecer una molestia normal, pero en ciertos contextos requiere atención inmediata.
Reconocer estos síntomas a tiempo permite actuar oportunamente y prevenir riesgos tanto para ti como para tu bebé. No se trata de vivir con miedo, sino de saber cuándo escuchar al cuerpo y buscar ayuda sin dudar. Durante el embarazo, consultar a tiempo nunca es exagerar.
Síntomas de alarma en el tercer trimestre
Sangrado vaginal o pérdida de líquido
En un embarazo normal no debe haber sangrados. Cualquier sangrado, ya sea escaso o abundante, es una señal de alarma y debe evaluarse de inmediato. Puede estar relacionado con el desprendimiento de placenta u otras complicaciones que ponen en riesgo tu salud y la de tu bebé.
La salida de líquido claro, ya sea abundante o en forma de escurrimiento constante, puede indicar ruptura de membranas. Si ocurre antes de la semana 38, no es normal y requiere atención médica urgente.
Acude de inmediato al hospital. No uses tampones, no realices duchas vaginales y no permitas la introducción de objetos o remedios en la vagina, ya que esto aumenta el riesgo de infección.
Disminución de los movimientos del bebé
A partir de la semana 28, es esperable que tu bebé se mueva con regularidad. Una referencia común es sentir al menos 10 movimientos en un periodo de 2 horas, aunque cada bebé tiene su propio patrón.
Si notas que tu bebé se mueve mucho menos de lo habitual o deja de moverse, no esperes. Aunque cerca del parto los movimientos pueden sentirse diferentes por falta de espacio, no deben desaparecer. La disminución clara de los movimientos es una señal de peligro y requiere valoración inmediata.
Dolor abdominal intenso o contracciones antes de tiempo
Es importante diferenciar entre las contracciones de Braxton Hicks, que suelen ser irregulares y no dolorosas, y las contracciones verdaderas, que son rítmicas, cada vez más intensas y frecuentes.
Si presentas dolor abdominal intenso, sensación de abdomen duro que aumenta en intensidad o contracciones dolorosas antes de la semana 37, acude de inmediato a un servicio de urgencias. No pierdas el tiempo, especialmente si el dolor es constante o aparece de forma súbita.
Hinchazón severa o repentina
Un ligero hinchazón en los pies o en los tobillos puede ser normal al final del embarazo. Lo que no es normal es que la hinchazón aparezca de forma repentina o afecte la cara, las manos o los párpados.
Este tipo de inflamación puede ser un signo de preeclampsia, una complicación relacionada con la presión arterial alta. Suele acompañarse de dolor de cabeza intenso, visión borrosa o zumbidos en los oídos. Ante estos síntomas, busca atención médica inmediata.
Dolor de cabeza fuerte, zumbidos o alteraciones visuales
Un dolor de cabeza intenso que no cede, la aparición de lucecitas, la visión borrosa o los zumbidos en los oídos no deben normalizarse durante el embarazo.
Estos síntomas pueden indicar una elevación de la presión arterial o una preeclampsia avanzada. En algunos casos también se acompañan de dolor en la parte alta del abdomen, náuseas persistentes o malestar general. Requieren valoración médica urgente.
Fiebre, escalofríos o malestar general
La fiebre durante el embarazo puede ser signo de una infección urinaria, genital o sistémica. Una temperatura superior a 38 °C no es normal y debe evaluarse de inmediato.
Las infecciones durante el embarazo pueden desencadenar contracciones o parto prematuro si no se tratan a tiempo, por lo que no deben minimizarse.
Dificultad para respirar o dolor en el pecho
Es cierto que al final del embarazo puede sentirse falta de aire por la presión del útero, pero si la dificultad para respirar es repentina, intensa o se acompaña de dolor en el pecho, no es normal.
Estos síntomas pueden estar relacionados con complicaciones graves, como la embolia pulmonar o alteraciones severas de la presión arterial. Acude de inmediato a urgencias.
Dolor o ardor al orinar
Las infecciones de vías urinarias son muy comunes durante el embarazo. Si sientes ardor al orinar, dolor abdominal bajo o necesidad urgente y frecuente de orinar, consulta a tu médico.
Cuando no se tratan, estas infecciones pueden provocar contracciones y aumentar el riesgo de parto prematuro, por lo que requieren atención oportuna.
Convulsiones
Toda convulsión durante el embarazo es una emergencia médica. Puede ser una complicación grave de la presión arterial alta y pone en riesgo inmediato tu vida y la de tu bebé.
Si ocurre una convulsión, deben trasladarte al servicio de urgencias más cercano. Si tuviste convulsiones en un embarazo previo, es fundamental que tu médico lo sepa y que tu presión arterial sea vigilada estrechamente.

Diferencia entre síntomas normales y síntomas de alarma: Resumen visual para identificación rápida
| Síntoma común | Síntoma de alarma |
|---|---|
| Hinchazón leve en pies o tobillos, sobre todo al final del día, que mejora al descansar o elevar las piernas. | Hinchazón repentina en la cara, las manos o los párpados, que aparece de forma súbita y no mejora con el reposo. Puede estar asociada a la presión arterial alta o a la preeclampsia. |
| Dolor lumbar leve, calambres ocasionales o presión pélvica relacionados con el peso del útero y los cambios posturales. | Dolor abdominal fuerte, continuo o que aumenta, especialmente si el abdomen se endurece, aparece de forma súbita o se acompaña de sangrado o fiebre. |
| Contracciones leves e irregulares que no siguen un patrón, no son dolorosas y ceden con reposo o hidratación (Braxton Hicks). | Contracciones regulares, cada pocos minutos, dolorosas y progresivas, sobre todo si ocurren antes de la semana 37, pueden indicar parto prematuro. |
| Flujo vaginal transparente o blanquecino, sin olor fuerte ni molestias. | Flujo sanguíneo, mal olor o salida constante de líquido claro, incluso en pequeñas cantidades. El sangrado nunca es normal durante el embarazo. |
| Cansancio, sueño o fatiga por el esfuerzo físico del tercer trimestre y la dificultad para descansar. | Mareos intensos, sensación de desmayo o desmayos, que pueden indicar alteraciones de la presión arterial, del azúcar o de la circulación. |
| Falta de aire leve al hacer esfuerzo, que mejora al cambiar de posición o al descansar. | Dificultad para respirar repentina o dolor en el pecho, que no mejora con el reposo y requiere atención inmediata. |
| Movimientos del bebé diferentes, pero presentes, sobre todo cerca del parto, por menor espacio. | Disminución marcada o ausencia de movimientos del bebé, incluso después de comer o descansar. Es una señal de peligro. |
Cómo prevenir complicaciones en el tercer trimestre
La prevención en el tercer trimestre no consiste en hacerlo todo perfecto, sino en escuchar tu cuerpo, mantener seguimiento médico y no normalizar señales que merecen revisión. Muchas complicaciones pueden detectarse y manejarse a tiempo cuando hay un acompañamiento adecuado.
Asistir a todos los controles prenatales. Aunque te sientas bien, las consultas permiten detectar cambios que no siempre dan síntomas claros, como alteraciones en la presión arterial, el crecimiento del bebé o el líquido amniótico. En esta etapa, cada revisión cuenta.
Vigilar la presión arterial y el aumento de peso. La presión arterial elevada puede no dar molestias evidentes al inicio. Controlarla de forma regular ayuda a prevenir complicaciones como la preeclampsia. El aumento de peso debe ser gradual y acorde a tu etapa y contexto de salud.
Mantener una alimentación equilibrada y una buena hidratación . Una dieta variada, rica en proteínas, frutas, verduras y minerales, ayuda a mantener niveles estables de energía, favorece la circulación y reduce el riesgo de estreñimiento o calambres. La hidratación adecuada también contribuye a prevenir las contracciones uterinas tempranas.
Dormir de lado izquierdo Esta posición favorece el retorno venoso y mejora el flujo de sangre hacia la placenta, lo que beneficia tanto a tu bebé como a ti. Además, puede ayudar a reducir la hinchazón y la sensación de falta de aire.
No dejar pasar síntomas “raros” o persistentes Si algo se siente diferente a lo habitual, aparece de forma súbita o no mejora con el descanso, merece atención médica.
El acompañamiento en Sentia Ginecología
Si estás en tu tercer trimestre y notas algo diferente en tu cuerpo, no lo ignores. En Sentia Ginecología te acompañamos en tu control prenataly te brindamos atención cálida, profesional y cercana para cuidar tu bienestar y el de tu bebé en esta etapa final del embarazo.

Hola, soy el Dr. Ricardo Canseco
Médico especialista en ginecología y embarazo
Mi enfoque es simple: escuchar, explicar y acompañar sin juicios.
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